Aclarando las cosas...
No existe una relación con Dios Padre a través del "Protestantismo" (por sí mismo)
El único Camino al Padre es Jesucristo. NO HAY OTRO. O somos Cristianos, o no lo somos.
El "Protestante", primeramente es CRISTIANO. Nuestra mayor bendición es poder reconocernos como CRISTIANOS EVANGÉLICOS. Por declaración de fe, por creencia, por obediencia a la Palabra de Dios. No por pertenecer a una institución "X" con bonito cartel en la puerta. Jesucristo no reconoce a Su Iglesia por el cartel que tenga en la puerta. Jesucristo es Dios, y en este mismo momento Él está viendo quiénes son "SU IGLESIA" y quienes no, por más que tengan enormes cruces colgadas del pecho, o Biblias bajo el brazo, o se vistan con llamativos atuendos, o se arrodillen en majestuosas catedrales. Jesucristo ve el corazón. Gloria a Su santo nombre. Aleluya.!
El "Protestante" es un Cristiano que, por amor al Salvador y celoso de Su Evangelio de la gracia de Dios, PROTESTA ante el libertinaje doctrinal de una Iglesia corrompida y apartada del verdadero Evangelio predicado por Jesucristo y los apóstoles, el cual poco y nada tiene que ver con el practicado en los primeros siglos, que ha rebajado a la Biblia como Palabra de Dios, subordinándola a una variada gama de tradicionalismos religiosos sustentados solo por conveniencias humanas, y advierte a los honestos feligreses católicos que, suponiendo "cumplir" con Dios en base a lo que su jerarquía eclesiástica les impone, no hacen más que seguir a otros dioses y otros evangelios, cuyo fin es camino de perdición.
Doy personal testimonio en base a los 32 años que pertenecí al Catolicismo Romano.
No obstante, el católico gusta de llamar "Protestante" a su contendiente y no "Cristiano Evangélico". Tal vez porque el segundo lo dejaría expuesto a evidenciar que su fe, entonces, NO SERÍA CRISTIANA. ¿Se entiende? Me explico: No parece extraño que un Católico contienda asuntos de fe con un Protestante. LO RARO SERÍA QUE UN CATÓLICO CONTENDIERA DE FE CON UN CRISTIANO. Eso sería inadmisible. Porque.. ¿Cómo podría contender con un Cristiano si él mismo se dice Cristiano?
Por eso, ordenado según el nivel de "desprecio" que se quiera manifestar (de menor a mayor), un Cristiano Evangélico puede ser llamado por un Católico como:
a) Hermano esperado
b) Hermano separado
c) Protestante
d) Sectario - Fundamentalista
e) Hereje - Apóstata
"Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros." (Mateo 5:11-12)
A diferencia del Católico Romano, el Protestante no "defiende" ni predica a una iglesia "X". El Cristiano Evangélico llama a las almas a que entreguen sus vidas a Jesucristo, cumpliendo la Gran Comisión de Jesucristo de predicar Su Evangelio de la gracia de Dios (Marcos 16:15). El Catolicismo Romano llama a las personas a pertenecer a la Iglesia Católica Romana y jurar obediencia a su Romano Pontífice, al Magisterio de obispos y a su incomprobable Tradición, so pena de excomunión para quien así no lo haga (Ver los anatemas, maldiciones y excomuniones para quienes no cumplan los Cánones del Concilio de Trento)
"El Papa, obispo de Roma y sucesor de San Pedro, "es el principio y fundamento perpetuo y visible de unidad, tanto de los obispos como de la muchedumbre de los fieles "(LG 23). "El Pontífice Romano, en efecto, tiene en la Iglesia, en virtud de su función de Vicario de Cristo y Pastor de toda la Iglesia, la potestad plena, suprema y universal, que puede ejercer siempre con entera libertad" (LG 22; cf. CD 2. 9). " Catecismo de la Iglesia Católica N° 882
"Están plenamente incorporados a la sociedad que es la Iglesia aquellos que, teniendo el Espíritu de Cristo, aceptan íntegramente su constitución y todos los medios de salvación establecidos en ella y están unidos, dentro de su estructura visible, a Cristo, que la rige por medio del Sumo Pontífice y de los obispos, mediante los lazos de la profesión de la fe, de los sacramentos, del gobierno eclesiástico y de la comunión..." CIC N° 937
Daniel Sapia
lunes 28 de julio de 2008
domingo 27 de julio de 2008
La doctrina de la salvación, una fuerte división en el mundo evangélico Latinoamericano
La importancia de la reforma protestante, la influencia del pietismo en la Iglesia de hoy y el cómo se conjugan las situaciones religiosas contingentes, debe ser un asunto de fundamental análisis en las discusiones teológicas que se dan en la Iglesia del Siglo XXI.
En la mayoría de las corrientes teológicas evangélicas podemos encontrar una variedad de prejuicios existentes contra los que adhieren una posición distinta, es decir, aquellos que no comparten la misma opinión. Muchos de estos prejuicios son elaborados por la desinformación, y el poco interés en hacer análisis serio y detallado de la doctrina que ostenta cada posición.
¿Existirá, acaso comprensión cabal del pensamiento Calvinista para un Arminiano, o del pensamiento Arminiano para un Calvinista?
Para algunos Wesleyanos, por ejemplo, la doctrina calvinista esta completamente divorciada del evangelismo y la predicación. Consideran que esto se debe a la doctrina de la doble elección. En este sentido Ruy Dunning, en la obra Fe, gracia y santidad, cita de los calvinistas:
“Ya que creen en la doble elección (predestinación para el infierno y el cielo) no practican el llevarle el mensaje a los perdidos sin Cristo. Y de igual muchos viven vidas apáticas al Señor ya que creen que es imposible que se pierdan y vayan al infierno”[1].
Chile a mediados del siglo XIX, fue fuertemente evangelizado desde sus inicios por la Iglesia Anglicana, Presbiteriana, la Unión Church, entre otras. Estas fueron influenciadas por la teología calvinista. Decir que “no practican el mensaje a los perdidos sin Cristo” seria una falacia. Si es por vivir vidas apáticas al Señor, esto lo podemos encontrar, no solo en Iglesias calvinistas, sino en la Iglesia Cristiana Universal.
Stephen M. Ashby, teologo arminiano propone:
“Uno de los importantes pilares teológicos que arminio mantuvo en común con otros pensadores reformados fue su idea de la depravación humana.... Arminio afirmo que la voluntad humana, en su estado caído no es capaz de conseguir ningún bien espiritual, excepto en la medida en que interviene la gracia de Dios”[2].
¿Cómo se puede cotejar este pensamiento que Ashby le atribuye a Arminio con el libre albedrío o habilidad humana propuesta en los cinco puntos elaborados por los seguidores de Arminio?
Las unas caricaturizan a las otras dándoles apelativos inexactos y desajustados a la realidad.
Se torna evidente que el protestantismo, históricamente ha debido sobrellevar el sentido de derecho al juicio privado y de libertad de conciencia de una forma poco tolerante. El desarrollo de la doctrina de la predestinación y el libre albedrío, trajo un análisis muy profundo en el Sínodo de Dort, pero los problemas allí acaecidos, no han sido resueltos para muchos hoy en día, debido a no adherirse a los cánones definidos en el sínodo o a la ignorancia respecto al tema. La doctrina de la salvación, es un tema de amplio debate y cuestionamiento aun en este siglo.
¿Qué debo hacer para ser salvo? ¿Salvo de qué? ¿De Qué deseas ser salvo? ¿Del infierno? Estos cuestionamientos, no son necesariamente lo discutible, sino mas bien después de acceder a esa salvación, como permanezco en ella.El pensamiento teológico latinoamericano esta influenciado por dos corrientes. El Calvinismo y el Arminianismo y cada uno de estos contiene en si mismo inclinaciones a ser mas fundamentalistas o a ser más intolerantes a la ortodoxia.
[1] Dunning, H. Ray. Grace, Faith, and Holiness: A Wesleyan Systematic Theology. Kansas City, MO: Beacon Hill Press, 1988.
[2] Ashby, Stephen, “Un punto de vista arminiano reformado”, en J. Mathew Pinson (compilador), La Seguridad de la salvación, Barcelona, Clie, 2006 pp. 149
En la mayoría de las corrientes teológicas evangélicas podemos encontrar una variedad de prejuicios existentes contra los que adhieren una posición distinta, es decir, aquellos que no comparten la misma opinión. Muchos de estos prejuicios son elaborados por la desinformación, y el poco interés en hacer análisis serio y detallado de la doctrina que ostenta cada posición.
¿Existirá, acaso comprensión cabal del pensamiento Calvinista para un Arminiano, o del pensamiento Arminiano para un Calvinista?
Para algunos Wesleyanos, por ejemplo, la doctrina calvinista esta completamente divorciada del evangelismo y la predicación. Consideran que esto se debe a la doctrina de la doble elección. En este sentido Ruy Dunning, en la obra Fe, gracia y santidad, cita de los calvinistas:
“Ya que creen en la doble elección (predestinación para el infierno y el cielo) no practican el llevarle el mensaje a los perdidos sin Cristo. Y de igual muchos viven vidas apáticas al Señor ya que creen que es imposible que se pierdan y vayan al infierno”[1].
Chile a mediados del siglo XIX, fue fuertemente evangelizado desde sus inicios por la Iglesia Anglicana, Presbiteriana, la Unión Church, entre otras. Estas fueron influenciadas por la teología calvinista. Decir que “no practican el mensaje a los perdidos sin Cristo” seria una falacia. Si es por vivir vidas apáticas al Señor, esto lo podemos encontrar, no solo en Iglesias calvinistas, sino en la Iglesia Cristiana Universal.
Stephen M. Ashby, teologo arminiano propone:
“Uno de los importantes pilares teológicos que arminio mantuvo en común con otros pensadores reformados fue su idea de la depravación humana.... Arminio afirmo que la voluntad humana, en su estado caído no es capaz de conseguir ningún bien espiritual, excepto en la medida en que interviene la gracia de Dios”[2].
¿Cómo se puede cotejar este pensamiento que Ashby le atribuye a Arminio con el libre albedrío o habilidad humana propuesta en los cinco puntos elaborados por los seguidores de Arminio?
Las unas caricaturizan a las otras dándoles apelativos inexactos y desajustados a la realidad.
Se torna evidente que el protestantismo, históricamente ha debido sobrellevar el sentido de derecho al juicio privado y de libertad de conciencia de una forma poco tolerante. El desarrollo de la doctrina de la predestinación y el libre albedrío, trajo un análisis muy profundo en el Sínodo de Dort, pero los problemas allí acaecidos, no han sido resueltos para muchos hoy en día, debido a no adherirse a los cánones definidos en el sínodo o a la ignorancia respecto al tema. La doctrina de la salvación, es un tema de amplio debate y cuestionamiento aun en este siglo.
¿Qué debo hacer para ser salvo? ¿Salvo de qué? ¿De Qué deseas ser salvo? ¿Del infierno? Estos cuestionamientos, no son necesariamente lo discutible, sino mas bien después de acceder a esa salvación, como permanezco en ella.El pensamiento teológico latinoamericano esta influenciado por dos corrientes. El Calvinismo y el Arminianismo y cada uno de estos contiene en si mismo inclinaciones a ser mas fundamentalistas o a ser más intolerantes a la ortodoxia.
[1] Dunning, H. Ray. Grace, Faith, and Holiness: A Wesleyan Systematic Theology. Kansas City, MO: Beacon Hill Press, 1988.
[2] Ashby, Stephen, “Un punto de vista arminiano reformado”, en J. Mathew Pinson (compilador), La Seguridad de la salvación, Barcelona, Clie, 2006 pp. 149
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